El jengibre molido tiene un sabor picante y cálido que reconforta en bebidas y enriquece masas de panadería. Natural, auténtico y lleno de beneficios digestivos.
Receta 1: Infusión reconfortante de jengibre
Ingredientes: ½ cucharadita de jengibre molido, 1 taza de agua, miel y limón al gusto.
Preparación: Hierve el agua con el jengibre molido durante 5 minutos. Cuela, exprime medio limón y endulza con miel. Sirve caliente. Ideal para noches frías o cuando necesitas alivio digestivo.
Receta 2: Pan artesanal con jengibre
Ingredientes: 500 g de harina, 7 g de levadura seca, ½ cdta de jengibre molido, sal, agua tibia y aceite.
Preparación: Mezcla todos los ingredientes secos. Agrega agua tibia y amasa 10 minutos hasta obtener masa suave. Deja reposar 1 hora. Hornea a 200 °C por 25–30 minutos. El jengibre da un pan aromático con notas cálidas únicas.